Inspiracion, sobre mi

Compartiendo experiencias.

Muy buenas!!

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Hoy os voy a a hablar de algo diferente, ayer tuve la oportunidad de participar en una charla sobre escoliosis en Zaraorto, una ortopedia en Zaragoza.

Todo esto surge a raíz de que un compañero del curso de formación de profesores de Yoga conoce a alguien que a su vez conoce a alguien y así es como un día conozco a Raúl, fisioterapeuta y ortopeda. La cuestión es que después de quedar, hace ya unos meses, para charlar un rato, que él me contara como tratan a día de hoy estas desviaciones de columna y contarle mi propia historia, me dijo que algún día quería organizar este encuentro entre familias, que son pacientes suyos, para compartir experiencias y que yo asistiese para contar la mía.

No sé si lo sabéis pero tengo una escoliosis de 50º desde los trece años y algo se del tema. Alguna vez os he enseñado en las redes como esta mi espalda pero es algo a lo que tampoco le doy más importancia de la que tiene, sencillamente soy consciente de lo que tengo, que tengo que hacer para cuidarme y ya está.

 

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En la charla comenzó hablando Raul, contando qué es, cómo surge, cómo evoluciona y cómo se trata a la escoliosis. Todo, obviamente, hablando en líneas generales ya que cada uno somos un mundo. Esta explicación ayuda bastante a saber que le pasa al cuerpo en esta circunstancia. Habló de las diferentes formas de abordar la desviación, distintos tratamientos que se aplican según la necesidad de cada paciente, corsés, fisioterapia, operación. También hubo una pequeña demostración práctica de cómo ayuda a la corrección postural mediante ejercicios de fisioterapia específicos con dos de sus pacientes y hay que decir que la diferencia visual es alucinante. Cómo adquieren control corporal para saber cómo ” enderezar” su espalda y postura en general, aunque su columna este igualmente desviada. Este método tiene un nombre pero no he conseguido aprenderlo! ( lo mío con lo nombres!!!)

Luego me tocó hablar a mi, de cómo viví aquella época de tratamientos, visitas médicas y demás experiencias. Y también demostrando que se puede vivir con una curva severa sin pasar por el quirófano.
Pensaba que iba a estar tranquila ya que estaría hablando de algo que había vivido, solo tenía que recordarlo y contarlo. Pero no. En cuanto me tocó hablar me fui bloqueando y la boca comenzó a secarse de una forma que no había vivido antes. Menos mal que Raúl estaba cerca, se dio cuenta y me echo un capote. Aún con todo, salió bien. Esto me ha enseñado que tengo que aprender a hablar en público preparándome antes, aunque sea para hablar de algo que conozco muy bien.

 

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Después habló otra chica que lleva operada un año y con un muy buen resultado. A ella la desviación que tenía le estaba afectando a su capacidad pulmonar, en estos casos no queda otra que intervenir ya que afecta a una función vital. Fue un placer escucharla, 16 añitos.

Poco a poco fueron hablando los padres, con sus dudas, sus miedos, incertidumbres y preocupaciones lógicas en un trance así.
Ya que aunque una desviación de columna no es una enfermedad ( se considera una alteración), en la mayoría de casos no suele entrañar problemas más graves que los estéticos y los pacientes suelen llevarlo bastante bien en general, es verdad que te marca en una época de la vida en la que se está muy vulnerable y sí es algo con lo que hay que aprender a convivir ya que, seguramente, se estará torcido toda la vida.
Escucharles me recordó mucho a mis padres y lo agradecida que estoy por cómo lo supieron llevar en todos los sentidos.

En la charla quedó patente la mala coordinación ( o nula) que existe entre los especialistas implicados en el diagnóstico y tratamiento y la poca información que las familias reciben sobre el tema. Por no hablar de la falta de tacto y empatía de los profesionales de la medicina en muchas de las historias que compartieron. Una pena la verdad.

Pero bueno, la impresión que me queda es muy positiva.
Los papas y mamas se desahogaron compartiendo experiencias con personas que comprendían sus impresiones y emociones. Los niños ( mayoría niñas) que no les pudo la vergüenza se conocieron e intercambiaron opiniones. Fue bonito ver a tanta gente hablando sobre un tema común a todos y sobretodo sacando conclusiones positivas.

Desde aquí quiero agradecer a Raúl la oportunidad y la dedicación que pone en todo lo que hace.

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Y una última cosa, ya que el Post de hoy no ha sido muy yogui que digamos ( o si? ), el otro día por Instagram compartí la charla-entrevista que mantuve con Susi de Shidarta Yoga para su blog.

Susi junto a su marido tienen una sala de yoga en Elche pero por si no os cae muy a mano, como a mí, recomiendo dar una vuelta por su web donde encontraréis todo tipo de consejos sobre yoga.
Para seguir ampliando formas de llegar y transmitir conocimientos a sus lectores a pensado realizar este tipo de entrevistas a personas que también vivimos y amamos el yoga. Yo he sido la primera y me siento muy honrada por ello.

La charla la realizamos vía Skype y salió todo bastante rodado, teniendo en cuenta que por mi parte apenas lo he usado. De hecho lo que se ve y escucha en el vídeo es la conversación tal cual, sin cortes ni repeticiones.

Fue una experiencia muy agradable y es sorprendente la facilidad de conversación que se llega a alcanzar con alguien que no conoces de nada pero con un punto en común tan fuerte.

Así que por si no lo visteis por Instagram, aquí os dejo el enlace.

http://bit.ly/2dfP7cB
La conversación giro en torno a cómo crear el hábito de practicar en casa, en fin, a no rendirse en el propósito.
Espero que os guste y que os sirva de inspiración!
Os deseo un muy buen fin de semana y no olvidéis practicar un poquito.
Muchas gracias por estar ahí!

Blanca

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9 thoughts on “Compartiendo experiencias.”

  1. Me alegro que disfrutaras la experiencia!!! la verdad que ponerse delante de personas que no conoces y contar una parte de tu vida tiene que dar bastante respeto, por mucho que controles lo que vas a decir, a mí me daba una especie de pánico cada vez que tenía que exponer algún trabajo en el insti!!ja,ja… pero de todo se aprende. Disfruta de tu finde en Cestona!!besicos

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  2. Blanca, yo tengo una escoliosis de más de 70 grados (dorsolumbar). Empezó a los 11, evolucionando a peor con cada corsé y cada terapia convencional de la época (ahora tengo 47 años). A los 24-25 me planté y decidí optar por otras terapias, “alternativas”, en especial la Reeducación Postural Global (RPG), quizás el nombre que tu no recuerdas. Fue un mundo nuevo para mi. Sigo con la curva, pero casi sin dolores, o no más que la población en general (diria que menos, porque en cuanto tengo dolor tengo técnicas para relajarlo).

    Tuve 2 embarazos fantásticos y di el pecho más de año y medio a cada uno. Llevo una vida normal. Me da mucha verguenza enseñar la espalda, aunque no se nota mucho a simple vista gracias a la postura que ya adopto naturalmente.

    Ahora corro poco porque no quiero cargar la espalda y articulaciones en general. El yoga es mi gran aliado!!!!!! La flexibilidad en mi caso es básica, y no aumentar mucho de peso por no ponernos más carga.

    Gracias por atreverte con las fotos. Un abrazo.

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    1. Hola Silvia! Muchas gracias por compartir tu experiencia con todos, a tus pies!
      Me alegra mogollón que hayas conseguido convivir con tu cuerpo y de una manera tan especial.

      No, no era RPG, es una técnica de origen y nombre alemán ( por eso no se me quedo :/ ) , pero se lo preguntaré y lo pondré otro día.

      Qué bueno que has comenzado a correr ( como yo, trotar) y que el yoga este en tu vida, convencidisima de que te está ayudando, seguro!

      Y que no te de vergüenza! Cada uno somos diferente y únicos y ahí está la gracia de cada uno!
      Como dijeron en la charla ” no estamos torcidos, somos enrollados!”

      Sigue cuidándote y gracias por dedicarnos parte de tu tiempo!!

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  3. Blanca, súper interesante post! Como tú, yo también tengo unos cuantos graditos de escoliosis y siempre estoy buscando cosas que me ayuden a convivir con ella. Podrías contarnos más de los ejercicios de corrección postural? Sabes de algún sitio de Madrid donde trabajen esto bien? Me interesa mucho.

    Mil gracias bonita!

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    1. Hola Patri, el hecho de que investigues y quieras aprender ya está muy bien y seguro que ya haces cosas que te ayudan. La técnica que explicaron era más que la reeducación postural, ya que era específica para escoliosis y personalizada a cada paciente, una maravilla! A ver si le preguntó el nombre! Era un nombre de origen alemán ( por eso no se me quedo!).
      Y no, no se de ningún sitio en Madrid, vivo en un pueblo de Zaragoza, ya lo siento. Pero seguro que hay físicos especializados y buenos, no desistas y sigue cuidándote! Fortalece tus músculos y, que te voy a decir, el yoga va de maravilla! Jejeje
      Animo y gracias por comentar! 😉

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  4. Muy buenas tardes Blanca:
    Soy una lectora de la revista WH y acabo de descubrirte jeje.

    Al leer tu artículo sobre la escoliosis, me surgió la idea de saludarte y quería comentarte que yo también tengo ese problema (si ves mi radiografía… es un poema completamente jaja), entre otras cosas.

    El médico especialista en la discapacidad que tengo, me llegó a ordenar que me pusiera un corsé durante dos años, el cual en vez de arreglarme empeoró más la situación, después el médico opinó que lo mejor era operarme, quedó en mandarme hacer unas pruebas pero éstas nunca llegaron.

    Decidí buscarme mis propios médicos en la ciudad donde resido (aunque no fueran especialistas en lo mío) y el traumatólogo que me ve, ese primer día de consulta se quedó alucinado al ver la radiografía: escoliosis muy jorobada y luxación de caderas, a parte de tener el cuello también algo delicado) y sobre todo se preocupó de que el otro me hubiera dicho tal cosa, teniendo en cuenta que también tengo osteoporosis (como ya te dije en el primer párrafo, estoy llena de achaques como las abuelillas jeje) y me desaconsejó totalmente la operación, más bien el consejo que me dió fue que me apuntara a natación.

    A mi desde siempre me había dado absoluto pánico meterme a la piscina, sobre todo sin tener al lado a alguien de confianza, por lo que primero me preparé para vencer esa barrera, superado esto, me apunté a natación terapéutica (llevo yendo ya como unos 12 años o más) y debo ser sincera en este punto, jamás me imaginé que practicar este deporte me iba a aportar tantas cosas.
    Me explico, de pequeña no tenía nada de resistencia en cuanto a caminar, tampoco es que tuviera demasiada fuerza, ni equilibrio y desde que empecé a ir a la piscina con fisioterapeutas he notado un cambio tremendo, también es verdad que poco a poco he ido concienciándome de lo necesario que es practicar deporte siempre, pero sobre todo en nuestros casos, por lo que fui adquiriendo poco a poco algún complemento de gimnasio (mancuernas de 1kg, banda elástica y balón blando de pilates, más una cinta de caminar/ correr) y aunque físicamente no se me note ningún cambio, luego por dentro sí que lo noto yo.

    Espero no poder aprender a partir de ahora mucho más y sólo decirte que espero no haberte aburrido demasiado con mis cosas jejeje, es sólo que normalmente no tengo mucha gente con la que hablar del tema y la verdad es que agradezco que de vez en cuando hables de ello y de como se pueden aliviar los síntomas.

    Un abrazo.

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    1. Hola Laura! Te agradezco enormemente el tiempo y tu sinceridad al compartir tu experiencia personal.
      Me alegra leer que has encontrado en la natación terapéutica una “balsa de salvación” que te ha ayudado a reconciliarte con tu cuerpo.

      Por desgracia sigue siendo una patología en la que los médicos especialistas no acaban de ponerse de acuerdo en los tratamientos y donde también queda patente la falta de sensibilidad a la hora de tratar a los pacientes.

      Compartir nos ayuda a entender mejor y a aprender de otros. Así que gracias!! 😉

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  5. Muy buenos días Blanca!, estoy completamente de acuerdo contigo, en que ayudándonos entre nosotras y compartiendo nuestras experiencias podemos comprendernos mejor y a la vez nos permite aprender más sobre esta patología y saberla llevar lo mejor posible ;).

    Con respecto al tema de médicos, es cierto que entre el especialista en mi discapacidad y el trauma que me ve donde resido, no estaban en absoluto de acuerdo, pero sin embargo entre el trauma y un fisioterapeuta que conozco y que intentó tratarme con masajes unas contracturas que tuve, sí que lo estaban.

    Por otra parte, como tu bien dices, cuando descubrí la natación terapéutica fue como si me abrieran los ojos, ya que como dije anteriormente me aportó y me sigue aportando muchas cosas positivas (gané resistencia, fuerza, estabilidad y equilibrio, además de constancia y fuerza de voluntad a la hora de derribar ciertos reparos jejeje), eso sí, siempre que contactemos con buenos profesionales.

    A raíz de esto, quise informarme sobre más opciones de deporte para poder hacer en casa y así mantenerme durante los días en los que no acudo a la piscina, o estamos de vacaciones, por lo que solo puedo decir que estoy completamente agradecida del descubrimiento y de todos los beneficios que me está aportando ;).

    Desde aquí, me gustaría animar a toda persona que se encuentre en estas circunstancias y no sepa por dónde empezar, a que se informe bien y se decida a hacer algo de deporte suave, créanme, lo agradecerán ;).

    Un saludo y un abrazo 😉

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