Inspiracion, sobre mi

Diciembre, el mes de las emociones.

Muy buenas yoguis!!

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Ya está aquí diciembre! El mes de las emociones! O al menos eso me ha dado por pensar en lo últimos días, así que no lo toméis al pie de la letra por si me equivoco.

Voy a intentar explicaros por qué pienso así. Y empiezo por lo que más cerca me toca.

No sabéis lo agradecida que estoy por todo lo que mi libro “Yoga para una vida feliz” me está aportando estas últimas semanas. Las felicitaciones, agradecimientos, palabras llenas de cariño que me llegan a emocionar.
Si ya el proceso de escritura fue una experiencia con un aprendizaje a nivel emocional tremendo, el lanzamiento y las reacciones de la gente no dejan de sorprenderme! Gracias a todos!

Otra cosa, este fin de semana vuelvo a Cestona y es el último fin de semana del curso de profesores. Ya se ha pasado un año!
En fin, que aún no me lo creo. Para terminar toca entregar todos los apuntes del curso en forma de trabajo y realizar un examen para cumplir los requisitos ( entre otros ) y que nos den el diploma como instructores de Yoga. Madre mía! Esto va en serio!

Durante este mes de noviembre ha tocado repasar y repasar, leer y releer los apuntes, los libros, escuchar los audios, etc. Y casi me vuelvo loca! pero lo he superado!

Tanto mis compañeros como yo estamos algo nerviosos y muy entusiasmados con lo que vamos a vivir a partir de esta misma noche. Pero con unas ganas enormes!

Una vez que pase este fin de semana me va a tocar sentarme y pensar seriamente cómo sigo afrontando mi futuro profesional y personal, en lo que respecta a mi formación.
No es tan fácil como pudiera parecer.

El futuro profesional, en principio, me lo estoy tomando con calma, no quiero tirarme a la piscina a lo loco. De momento he comenzado a trabajar dando clases dos veces a la semana en un pueblo cercano al mío y, si todo va bien, en enero comenzaré en otro.
Pero aunque me lo tome con calma tengo que ir aclarando ideas para saber en qué dirección seguir trabajando, enfocando mi energía, y que poco a poco todo vaya fluyendo para que las ideas se vuelvan realidad.
Esto incluye a las redes sociales y al blog. No voy a dejar de compartir pero si tendré que priorizar a que dedicó mi tiempo y energía.

Otro tema que ha estado alborotando a mis emociones es el de si podré seguir con el segundo año de formación o no. A día de hoy aún no lo sé y, creedme, esto me está llevando a realizar un verdadero ejercicio de calma y confianza en el futuro.
Os resumo el porque del tema. La empresa de mi marido se encuentra en pleno proceso de ERE desde hace ya unos meses y en mi casa vivimos gracias al sueldo de mi marido ( que es muy trabajador). La cuestión es que después de muchas posibles salidas al tema, aún hoy no se sabe si va a continuar o no, por lo que no puedo organizar el presupuesto familiar de cara a afrontar el gasto que conlleva un curso de estas características.
Aunque yo he comenzado a trabajar, son pocas horas y en consecuencia poco sueldo.

Pero en fin que no quiero aburriros con nuestros asuntos. Lo estamos llevando bastante bien y solo esperamos que todo se resuelva, de la manera que sea, para poder seguir adelante. Tendremos un poco más de paciencia. Por mi parte voy a hacer todo lo que este en mi mano para continuar, pero el tiempo lo dirá.

Todo esto sumado a las múltiples experiencias que la vida nos pone día a día, que las hay de todo tipo y color, ha hecho que estas últimas semanas haya habido de todo un poco en mi estado emocional.

 

image

 

Y por si fuera poco acabamos de comenzar el mes de diciembre, el mes de las emociones por excelencia y os explico porque.
Nuestras emociones son el motor de la acción, son las que nos hacen actuar, movernos para conseguir aquello que deseamos, aquello que nuestras emociones nos hacen creer necesitar.

Pues bien, durante este mes la emoción básica de la ambición va a despertarse en todos nosotros de una manera desmesurada.
La ambición es una de las tres emociones básicas de las que luego surgen todas las demás. Está ligada al instinto de conservación de la vida, ese que nos hace proveernos de todo aquello que necesitamos para vivir, un techo donde cobijarnos, comida para alimentarnos, ropa para no pasar frío, etc.
Pero estamos en la sociedad actual, y lo que hace unas décadas, no hace falta irse mucho más lejos, era una verdadera necesidad para esa preservación de nuestra vida, hoy en día se ha convertido en un capricho detrás de otro.

No estoy aquí para juzgar a nadie, a todos nos pasa, a mí la primera. Tenemos muchas más cosas de las que realmente son necesarias y no es eso lo malo, lo peor es que todavía queremos más.

Todo este juego hace que estás emociones sumado a un apego enorme a todo, nos esclavizan, ya que lo que nos hace sufrir en la vida es aquello a lo que estamos apegados.
A que le tenemos apego? Pues, piensa, sin qué podrías vivir realmente? Podrías deshacerte de todo aquello que, seguro, no necesitas para vivir?….es complicado, no?

Tenemos que diferenciar entre lo que es realmente necesario y lo que tan sólo es un deseo producido por una emoción. Nada fácil, lo sé.
Si lo pensáis, reconoceréis que esos deseos una vez que sean satisfechos, dándonos una felicidad momentánea, vuelven a dejarnos un poco frustrados por lo que aparece un sufrimiento y un nuevo deseo que satisfacer.

Los publicistas lo saben muy bien y juegan constantemente con nuestras emociones para estimular los deseos. Fijaros si lo hacen bien que aún sabiendo que esto es así picamos en su juego.

Pero lo dicho, sin juzgar a nadie ni a nosotros mismos, con que seamos capaces de reflexionar unos momentos, reconocer nuestra debilidad y hacernos conscientes un poquito, ya estaremos trabajando en el buen camino.

Intentemos quedarnos con la idea de que este mes, al igual que el resto del año, es un mes donde tenemos que intentar estar más presentes en cada momento, escuchar a la gente que nos rodea, conversar, abrazar, reír, observar, disfrutar, en definitiva, vivir desde nuestra propia felicidad, para así no necesitar buscarla fuera de nosotros.
Y así, sin más, os deseo un muy buen fin de semana con puente incluido.
Muchísimas gracias por prestarme atención y parte de vuestro valioso tiempo!!

Un saludo!
Blanca

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2 thoughts on “Diciembre, el mes de las emociones.”

  1. Hola Blanca, muchas gracias por compartir tus reflexiones.
    Siento mucho tu situación familiar y que tal vez no puedas seguir cursando el segundo curso de formación. He de decir por mi experiencia que también es bueno darse un tiempo, puedes ir dando clases y tal vez con el tiempo decidas completar tu formación en otro sitio… La vida da muchas vueltas.
    Tus alumnos son muy afortunados de tenerte.
    Un beso!!

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    1. Muchas gracias María!
      Si, aunque es una situación “rara” la acepto como es y me adaptaré a lo que toque. Pero créeme que con toda mi alma quiero seguir en este centro, tiene algo, no se decirte. Y por supuesto que la prioridad va a ser dar más clases, será mi mejor aprendizaje este año, lo sé. Y tampoco descartó realizar cursos y talleres en más centros, me encanastaría! Soy un yoguini muy abierta a todo! Jajaja
      Muchas gracias por tus consejos y ánimo! Un beso! 😉

      Me gusta

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